LLEVO EL CICLISMO
METIDO EN LA SANGRE
Hoy contamos en el Pedal con la grata presencia del seleccionador JOSÉ LUIS DE SANTOS. No es que yo conociese a muchos seleccionadores antes de conocerle a él, más bien a ninguno, pero no sé por qué me los imaginaba de otra manera jeje… más serios o menos accesibles. Sin embargo nuestro protagonista es uno más dentro del pelotón, cercano a los corredores y pendiente de sus pupilos en todo momento. Lleva el ciclismo metido en la sangre y eso se nota al verle en acción.
Nacido en Soria el 12 de febrero de 1968, José Luis fue cocinero antes que fraile y estuvo como ciclista profesional, durante 5 temporadas, en el gran Banesto de Perico Delgado y Miguel Indurain. Después se dedicó a formarse como director, entró en la Federación española y fue ascendiendo en el organigrama hasta llegar donde está en este momento. Muchos jugamos a adivinar quien irá o quien no irá al Mundial, pero él no juega, él es quien decide. Nos atendió poco después de volver de Copenhague, donde no todo salió como esperaba y comenzamos la entrevista hablando de la cita mundialista.

José Luis, ¿con qué sensación vuelves de Copenhague?
Bueno, un poco fastidiado por la última carrera, la carrera reina, la ruta de los profesionales. Hicimos todo bien pero Óscar, como el mismo admitió, se precipitó en la curva esa de cara meta. No nos salió bien y nos dejó a todos con un sabor de querer y no poder. Pero me quedo con la buena sensación del grupo y del trabajo que hicieron todos. La pena fue la caída de Vincent Reynes, que era el que ha estado muchas veces con Greipel y quien tenía que haber estado ahí con Oscar al final para dirigirle un poquito, para haberle llevado en ese momento y haberle dejado más cerca. Pero por la caída tuvo que abandonar, no pudo estar ahí y su puesto tuvo que cogerlo Flecha.
¿Esperabas un poco más entonces?
Sí. Oscar estaba motivado y físicamente estaba muy bien. Nosotros jugábamos, sobre todo, con la ilusión de poder ganar su cuarto Mundial. Oscar es un profesional como la copa de un pino y lo ha demostrado, desde que se puso enfermo en la Vuelta a España estuvo entrenado en solitario a base de hacer tras moto y, con esa constancia en el día a día, pues estaba muy bien y llegaba en una forma impresionante a este Mundial.
Gran Bretaña se puede decir que dio una exhibición y que fueron los justos ganadores, ¿no?
Sí, sí. Hicieron un trabajo excepcional. Para Cavendish era una de las pocas oportunidades que iba a tener de ser Campeón del Mundo y la ha aprovechado al 100%.

¿Cuáles dirías que han sido las sorpresas y las decepciones del Mundial?
No, al final no ha habido sorpresas porque estaban los que tenían que estar y el podium del Mundial fue como se esperaba. A Hushovd si le pilló la caída con Reynes, Luisle o Frank Schleck, y es el único que no pudo estar. Y creo que tampoco hubo ninguna decepción aunque quizás se esperaba un poco más de los italianos, que hubieran dado más guerra junto con los belgas de Gilbert, que también estaba en un gran momento de forma… pero el circuito tampoco daba para mucho más y entonces poco se podía hacer.
¿Cómo ves que haya ediciones del Mundial que sean tan “light”?
Bueno, yo creo que también tiene que haber posibilidades para todo el mundo. Al igual que hay Mundiales que gana Cadel Evans tiene que haber Mundiales que pueda ganarlos Mark Cavendish, ¿por qué no?. Yo creo que también está bien que pueda ganarlo un sprinter. En 2001 Lisboa, mi primer Mundial sub-23, fue muy duro. Luego el siguiente fue el de Zolder que fue suave. El de Madrid también fue suave, no muy duro pero más duro que el de Zolder. Y luego ya este ha sido el siguiente menos duro, el resto de Mundiales han sido muy exigentes y con gran dureza, como el del año pasado o el de Mendrissio. Tienen que alternar un poco, tiene que haber un poco de todo y no van a ganar siempre corredores tipo Evans. Además, si hubiera sido durísimo, seguramente este año hubiera ganado Gilbert.
A la crono iban dos jóvenes como Herrada y Castroviejo y creo que ahí si que acabarías contento, ¿verdad?
Sí, de la crono estoy muy contento. Castroviejo hizo un Mundial excepcional, estuvo muy bien. Para un corredor de 24 años recién cumplidos estar ahí y acabar el 11º, a poquísimos segundos de los 10 primeros, está muy bien. Es una pena que no acabase entre los 10 primeros pero, en cualquier caso, estamos muy contentos por la velocidad que sacó en toda la crono y por el comportamiento que tuvo. Lo había preparado bien y es un corredor del que tendremos que hablar mucho en el futuro, no solo en la modalidad de contrarreloj sino en cualquier prueba en carretera. Lo ha demostrado en todas las categorías y en profesionales seguro que también va a estar delante.

¿Y el balance de los sub-23?
Pues en la crono Luis Mas también estuvo excepcional. Habían pasado muchísimos años, desde Iván Gutiérrez, que no se había hecho entre los diez primeros en una crono, y ya lo hizo Herrada el año pasado en el que quedó 8º, pero era muy difícil pasar de ahí en un Mundial y este año lo hemos conseguido con Luis Mas siendo 7º. Ha sido un gran puesto que nos ha dejado muy contentos. Y en la línea la caída de Jordi Simón nos trastocó un poco los planes, pero Jon Aberasturi acabó el 13º y eso que se quedó cerrado y tampoco pudo remontar, pero siendo el circuito como era yo creo que el haber acabado entre los 15 primeros es para estar contentos.
¿Qué criterios son los que sigues para hacer las convocatorias?
Lo primero que se hace es ver el recorrido de las distintas pruebas a las que vas a llevar a los corredores, y a partir de ahí coges a gente que se adapte a las características del circuito. Por ejemplo, Jon Aberasturi es el corredor que se adecuaba a este circuito más que nadie en su categoría, en sub 23, ¿no? E igual nos ha pasado en profesionales, en donde hemos llevado a corredores como Vincent Reynes, que el año pasado no pudo estar porque era un circuito muy exigente y duro. Primero es ver el circuito, ver como es, ver sus características y luego estudiar los corredores que se adecuan más a este tipo de terreno. Por ponerte un ejemplo, este año no era un recorrido para gente como Purito.
Está claro que una de las preguntas que más te toca responder es por qué no va Mengano o por qué no va Fulano. ¿Cómo capeas con eso José Luis?
Sí, bueno… Al menos en sub-23 no tenemos tanto problema porque vas trabajando con ellos a lo largo del año, desde principio de temporada hasta el final. Entonces conoces las características de los corredores, como están de forma en ese momento… y a partir de ahí vas viendo que corredores están mejor al final de temporada, que es cuando es la fecha o cita más importante para la Federación, el Mundial.
Por ejemplo, un corredor que estaba muy en forma era Gari Bravo, venía de ganar la montaña en el Tour del Porvenir con la selección española, pero es lo mismo que pasa con Purito, era un recorrido que a él no le venía bien. Había demostrado en la Volta a Portugal que estaba en forma, le llevamos al Tour del Porvenir y, quitando un despiste que tuvo en una etapa y por el que no pudo estar disputando la general, estuvo disputando la montaña y al final la consiguió ganar por delante de los colombianos, que estaban a un gran nivel y que al final ganaron la general de la carrera.

Ya es tu tercer año en el cargo, ¿cómo se siente uno siendo al ser el “seleccionador”?
Bien, pero al final es que son corredores con los que llevo mucho tiempo. De los 9 que he tenido este año Luis León estuvo conmigo cuando era juvenil con la selección junior en Lisboa 2001; José Joaquín Rojas igual, en juveniles en Zolder y en su-23 en el 2005; Reynes más de lo mismo, de sub-23 en Zolder y también corrió conmigo la Vuelta a Aragón que le ganó a Sergio Paulinho… A la mayoría les conoces desde que eran juveniles o sub-23 y es distinto, el conocerles de tener una trayectoria a lo largo del tiempo no tiene nada que ver. Ese conocimiento de lo que puedes hacer con ellos hace que haya más conjunción o unión en el grupo, y en los 3 años que hemos estado yo creo que el compañerismo que ha habido y el sacrificio de unos por otros ha sido ejemplar.
Tu trabajo no solamente consiste en ir a los Mundiales, ¿cómo es tu día a día en plena temporada?
En plena temporada hablamos con los corredores y vemos carreras. En la categoría sub-23 hacemos concentraciones, pruebas, estudios biomecánicos… se hacen una serie de cosas que se las puedes ofrecer a los corredores para que las compartan con sus entrenadores, preparadores o equipos, para que les sirva a ellos de ayuda. También hay que ir a las distintas competiciones preparatorias o distintas competiciones oficiales en esta categoría. Lo que aportamos es nuestro pequeño granito de arena a la hora de que estos corredores el día de mañana sean profesionales y les aportes algo. Por ejemplo, de los que estuvieron en sub-23 el año pasado en el Mundial Mikel Landa está en el ProTour con Euskaltel, Higinio Fernández con Caja Rural, Herrada en Movistar, Lobato con Andalucía…
Qué es bonito verles crecer José Luis, ¿no?
¡Claro! Están ahí y tu les aportas un pequeño granito de arena, y la pequeña experiencia de cuando corren con la selección a ellos les aporta mucho.
Bueno, ahora vamos a repasar un poco tu trayectoria. ¿Cuál es tu historia?, ¿cómo acabaste siendo ciclista?
Pues yo empecé en la categoría alevín a correr en bici, allí en Segovia con amigos y tal, a partir de ahí se me empezó a meter el gusanillo del ciclismo y categoría tras categoría me hice ciclista. En la época de infantil sólo teníamos la figura de Pedro Delgado que ya empezaba a… de hecho el I Trofeo Pedro Delgado le gané yo jeje, cuando tenía 14 años. Y luego la vida me llevó a que coincidiera en profesionales con él, fíjate lo que son las cosas, con la ilusión que tienes de haber ganado su primer trofeo y de querer parecerte a él, como todos los chavales de España… Todos querían ser Perico en aquella época y yo tuve la suerte de estar luego 5 años en profesionales con él.

Eso te iba a decir, que llegas ni nada más ni nada menos que con el gran Banesto, avalado por tu victoria en el Circuito Montañés del año anterior.
Sí, antes estuve con CLAS, lo que era Central Lechera Asturiana, pero en amateur con José Manuel Fuente “el Tarangu”, del que aprendí muchas cosas porque era un director excepcional. Luego desapareció la estructura amateur del CLAS y yo recalé en el Banesto amateur, ahí gané la Vuelta a Toledo y el Circuito Montañés y ya pasé a profesionales. Jeje, me decían “has pasado por Perico que es paisano tuyo…”, pero aquí el ciclismo no entiende de enchufes porque, si yo no hubiese ganado en Toledo y el Circuito Montañés, nunca hubiera pasado a profesionales.
¿Cómo era el estar en ese equipazo?
¡Una pasada, imagínate! Aunque Miguel todavía no había ganado el Tour de Francia y el líder indiscutible era Perico cuando llegué yo. Pero era un equipo en el que estaban Gorospe, Magro… era todo un equipazo. Miguel ya empezaba a destacar y ese mismo año ya ganó el Tour de Francia. Luego también ficharon a corredores con Jean François Bernard, Gerard Rue, Abelardo Rondón… Más tarde vino toda la estructura de Seguros Amaya con Antonio Martín, que en paz descanse, Zarrabeitia, Montoya, Aparicio, Crespo… Banesto siempre ha sido una de las estructuras más potentes a nivel mundial.
E incluso en el 93 ayudas al campeón navarro a ganar su 2º Giro…
Sí, allí estuvimos con Miguel. Fue un Giro con mucho calor, que empezó en Elba y pasó por Sicilia, y nos costó mucho sudor ganarlo porque la Gewis estaba muy fuerte con Ugrumov.

Oye, lo dejaste con 26 años… ¿Por qué, qué pasó?
Pues una mononucleosis que me dejó sin fuerzas durante buena parte de la temporada tuvo la culpa, y además coincidió con la crisis en Banesto, con todo aquello que pasó con Mario Conde. Banesto tuvo que reducir mucho la plantilla en aquella época y nos tocó a unos cuantos quedarnos fuera.
¿Con que te quedas de aquellas 5 temporadas como ciclista profesional?
Con todo. Con todo lo que es el ambiente en aquel grupo de José Luis Echavarri y Eusebio Unzue, eso era sensacional. Y la amistad que se generó en el grupo tanto con Miguel Indurain, con Perico Delgado, con Rodríguez Magro, con Marino Alonso, con José Luis Santamaría, con Julián Gorospe… con todos los corredores, era una piña y la amistad que se hizo en ese grupo fue muy importante, la relación humana era sensacional. Más luego tener al lado a campeones, como Perico o Miguel, era increíble y trabajar para ellos era también sensacional. Miguel cuando ganamos el Giro enseguida fue todo gratitud hacia los compañeros… la emotividad de que te regalase la maglia rosa firmada por él, salía de él y era algo que te llenaba de satisfacción.
¿Y después que fue de tu vida José Luis?, ¿fuiste directo a la Federación o hubo un impás ahí?
Hubo un impás, para formarme un poco como entrenador y para sacarme los cursos correspondientes que había que tener, porque a mi esto siempre me ha gustado mucho. Luego trabajé para la escuela de ciclismo de Segovia, estuve en la Federación de Castilla y León…
Tenías entonces claro que querías currar en esto, ¿no?
Sí. Me gustaba mucho estar con los chicos, con los juveniles en Segovia, con los cadetes estuve un par de años… me encantaba lo que es enseñarles las pocas cosas que al final te quedan , lo que era el salir a entrenar con ellos y el explicarles las carreras y todo eso. Al final me surgió entrar en la Federación gracias a Paco Antequera, con el que siempre me he llevado bien, y él me propuso estar en la selección con él. Estuve durante 5 años, del 2001 al 2005, compartiendo muchas cosas y muchas experiencias.

En 2006 volvemos a verte en el pelotón al volante del Grupo Nicolás Mateos, ¿Cómo recuerdas aquella experiencia?
Pues allí estuve dos años con chavales jóvenes, de la talla de Beñat Intxausti, Etxarri, Javi Moreno, Diego Milán… incluso con el Campeón del Mundo Sergi Escobar. Fue una buena experiencia por eso, porque la mayoría eran corredores jóvenes, corredores de formación, corredores a los que intentabas ayudar de alguna manera… Corrías con profesionales, con gente importante. No teníamos la sensación de poder ganar porque era muy difícil. Aunque si tuvimos a un corredor como fue Javi Benítez, que se quedó sin equipo, apostamos por él y apostamos bien porque consiguió ganar muchas carreras. Luego tuvo una oferta de Benfica, se fue y estuvo teniendo durante un par de años unos resultados muy buenos. Tener un corredor como él ayudó a los distintos corredores a saber trabajar en equipo, a saber cuando hay que tirar, cuando no… yo creo que corredores como Intxausti, Moreno o Milán aprendieron mucho allí y eso les ha valido para estar ahora donde están.
Finalizamos dándote las gracias y haciéndote una pregunta muy simple, ¿por qué te gusta el ciclismo?
¡A mí me encanta el ciclismo! Yo cuando estoy en descanso tengo que salir en la bici… Solamente el salir en bici o salir con compañeros me encanta, es algo que lo tienes metido en la sangre, yo lo tengo metido desde pequeño y no puedo estar sin la bici. Si ahora mismo no estuviese de seleccionador estaría ayudando en Segovia con la escuela de ciclismo, o estando con juveniles, o viendo carreras o… es algo que lo llevo metido dentro y me encanta.
***Por FRODO
***Fotos: Cortesía de José Luis de Santos, Luis Román y Esciclismo.com
Tags: ciclismo, entrevista, frodo, profesional, seleccionador

Me ha gustado mucho esta entrevista!!!
Bien por Jose Luis y bien por Frodo!!! jejejeje
A José Luís le conocí yo hace muchos años, cuando era amateur, en casa de los primos de José Luís Santamaría, y en Peñafiel, en la Vuelta del año pasado se acordó de mí… En el mundillo ciclista se le conocía por “el soria” aunque la mayoría de la gente pensaba que nació en Segovia, y cierto que siempre tuvo que vivir con el sambenito de que estaba ahí por Perico, pero en aficionados andaba muy bien. Me alegro de que esté donde está porque es muy buena persona.