EL AÑO 2011 TIENE UN NOMBRE PROPIO:

PHILIPPE GILBERT

***Por ANDER RESTOY para el nº4 de Kirolmania Magazine

 

 

El año en el que Cadel Evans consiguió su ansiado Tour, el de Cancellara perdiendo un Mundial contra el crono, el de las sorpresas en las piedras y el de la resurrección de Juanjo Cobo tiene un nombre propio. Alguien que tras su espectacular temporada de inicio a fin se sitúa por encima de todos los anteriormente nombrados. Y no es otro que Philippe Gilbert. El belga ha disfrutado sin ningún género de dudas de los mejores 10 meses de su vida.

 

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Y eso que venía de un 2010 espectacular. Con presencia en la primavera (ganó en la Amstel Gold Race, tercero en Flandes y Lieja, noveno en San Remo), remató esa temporada con un excelente final de año que le dejó dos triunfos en la Vuelta a España en septiembre (liderando la carrera en varias etapas) y victorias en octubre en Piamonte y Lombardía. La calidad y su buen hacer era algo indudable y curso a curso dejaba pinceladas que permitían observar que no había alcanzado su techo.

¿Será el de 2011? Lo sabremos cuando sucedan los años pero la excelencia de su temporada puede llevar a muchos a afirmar que así es. Veinte victorias, incluyendo las dos generales, entre ellas la del Tour de Francia, donde vistió el maillot de líder, también se llevó el nacional belga tanto en contrarreloj como en ruta. Pero si en algún momento del año dejó su impronta ese fue el mes de abril. Conseguir el tríptico de las Ardenas, algo solo al alcance de unos pocos elegidos, habla por si solo del nivel mostrado por el valón. Para muchos motivo más que suficiente para dejarse llevar durante el año. De hecho a algunos les basta con una victoria en cualquiera de las tres carreras que forman dicho tríptico. Para Gilbert nada más lejos de la realidad, ese fue el punto álgido pero nunca el momento de echar el freno.

Si bien por su calidad podría decirse que es un ciclista de los que logran triunfos ‘sin querer’, en el caso del aún ciclista de Omega Pharma-Lotto debemos decir que sus victorias van más allá del nivel del corredor. Esforzado y trabajador en cada prueba que disputa, aún sin estar en su mejor momento de forma pelea por conseguir el mejor resultado posible.
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INCONTESTABLE DE MARZO A JULIO

 

En febrero en el Algarve consiguió su primera victoria pero su estado de gracia comenzó en el tercer mes del año. El triunfo en la Montepaschi Strade Bianche, una durísima prueba que aúna en su largo recorrido tanto repechos como 70 kilómetros sin asfaltar, daba un primer aviso de su mejora en este tipo de carreras. Ya en abril, la Flecha Brabanzona no hacía si no rematar esa sensación. Si para Flandes estaba un peldaño por debajo de los grandes favoritos, ya en ese momento todo el mundo al pensar en Gilbert desviaba su mente al tríptico de las Ardenas. Y el pensamiento era el mismo, “¿podrá alguien con él?”.

Su superioridad fue aplastante, de ello hablamos en la web allá por el mes de abril. Ganó cuándo y cómo quiso. Tras la primera exhibición aficionados y periodistas nos limitamos a ver pruebas animadas pero de las cuales conocíamos su final con antelación. Nadie pudo ni siquiera toserle. Quedar segundo era algo muy parecido al triunfo, la sensación de imbatibilidad del belga era total y absoluta.

A partir de la Flecha Brabanzona en adelante su trayectoria es inmaculada. De triunfo en triunfo y tiro porque me toca. Carreras menores pero en las que el ciclista muestra su implicación y derroche a pesar de que luzcan menos que las victorias que ya había metido en el zurrón. Y para dejarlo aún más claro llegó el doble triunfo en los nacionales belgas. El de ruta lo ansiaba desde hace mucho tiempo, seguro que antes de ese 2006 en el que consiguió su primer subcampeonato tras Niko Eeckhout (repetiría puesto en 2009 tras Boonen y 2010 tras Devolder). No es desde luego un triunfo sencillo debido al número de excelentes ciclistas que salen año tras años de las carreteras belgas. La lista de ganadores deja auténticos mitos del pedal en los últimos tiempos: Johan Museeuw, Stijn Devolder, Tom Boonen… otros como Frank Vandenbroucke o Peter Van Petegem se quedaron con las ganas de lucir su tricolor.

Julio, el mes del Tour, parecía propicio para terminar el reinado de Gilbert. Primera etapa de la Grande Boucle y zarpazo del de Omega Pharma-Lotto para conseguir victoria y vestir el jersey de líder. No contento con eso y muy lejos de aquel pico de forma de abril, sigue peleando en busca de más muescas que anotarse. Da al palo en otras dos ocasiones y consigue un cuarto y un quinto puesto. Todo ello en las nueve primeras etapas. Además consigue hacerse con el maillot de líder de la montaña y decide dignificarlo hasta el punto de aguantar los primeros días de duros puertos con los mejores. Finalmente la lógica aparece y deja paso a los principales gallos de la carrera, aunque sigue peleando por los intereses de su equipo y metiéndose en fugas.
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RENACIMIENTO VERANIEGO

 

Tras el Tour consigue una clásica más: San Sebastián. Con las victorias de agosto en el Eneco Tour y las de septiembre (Quebec y Valonia) remata un año espectacular. No logra el que parecía su último objetivo, Lombardía. Aún así, hace un octavo puesto a añadir al tercero de San Remo y al noveno de Flandes. Casi se puede hablar de Omega Pharma-Gilbert sin temor a exagerar.

Un ciclista de los de antes, que no entiende de picos y estados de forma si no de garra, esfuerzo y pelea hasta la extenuación. A lo que por supuesto se añade su excelsa calidad, no en vano hablamos de uno de los mejores y más estéticos ciclistas del pelotón. Más de uno debería fijarse en este humilde corredor de la región valona de Bélgica y no solo por ser capaz de competir al máximo nivel durante toda la temporada, también por las ganas que le pone a cada empresa que le toca trabajar, sea como actor principal o secundario en pos de algún compañero.

El año que viene se le verá en esa función de “ayudante” en más de una ocasión. La escisión de Omega Pharma-Lotto, al que había jurado fidelidad, le lleva al megaproyecto del BMC, que unirá al penúltimo campeón del mundo (Thor Hushovd) con el último ganador del Tour (Cadel Evans) y al que ha sido, sin discusión, el mejor ciclista de 2011. Y este, encima, habla ya de futuros objetivos como Flandes, San Remo y cotas mayores que hoy parecen lejanas como la general de una grande por etapas o Roubaix. Si se lo propone, que tiemblen los demás.
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 PHILIPPE GILBERT
Fecha de nacimiento: 5 de julio de 1982

Lugar de nacimiento: Verviers País Bélgica
Altura: 1,79 m (5 pies 10 pulg)
Peso: 67 kg (147 lb)

EQUIPOS PROFESIONALES
* 2003-2008 Française des Jeux
* 2009-2011 Omega Pharma-Lotto
* 2012 BMC Racing Team

 


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 RESULTADOS 2011
* 1st UCI World Tour
* 1st National Road Race Champion
* 1st National Time Trial Champion
* 1st Overall Tour of Belgium
* 1st Stage 3
* 1st Overall Ster ZLM Toer
* 1st Stage 4
* 2nd Overall Eneco Tour
* 1st Stage 3
* 1st Stage 1 Tour de France on Stage 1
* 1st Liège–Bastogne–Liège
* 1st Amstel Gold Race
* 1st La Flèche Wallonne
* 1st Clásica de San Sebastián
* 1st Grand Prix Cycliste de Québec
* 1st Montepaschi Strade Bianche
* 1st Brabantse Pijl
* 1st GP de Wallonie
* 1st Stage 5 Tirreno-Adriatico
* 1st Stage 1 Volta ao Algarve
* 3rd Milan – San Remo
* 3rd Grand Prix Cycliste de Montréal
* 8th Giro di Lombardia
* 9th Ronde van Vlaanderen

 


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***Por ANDER RESTOY para el nº4 (págs  6-27) de KIROLMANIA Magazine, la revista digital gratuita de www.kirolmania.net
***Fotos: REUTERS, Monika Prell y El Pedal
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